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domingo, 13 de mayo de 2012

CAPITULO 9

-¡2024! ¿Estas bien?
La familiar voz de Tessa tuvo el mismo efecto en mi que una jarra de agua fría. Me incorpore desorientada para encontrarme  en los jardines de la torre de Babel. "¿Como demonios he llegado hasta aquí?" me pregunté, antes de que un horrible dolor de cabeza me impidiese seguir pensando con lucidez.
 Todo daba vueltas; Tessa, el bosque a lo lejos y el cielo de un azul demasiado perfecto como para no ser artificial. Comencé a ser sacudida por unas violentas convulsiones antes de abrir la boca y cometer uno de los mayores errores que pude cometer en toda mi vida.
Grite algo, no recuerdo el qué, que hizo que Tessa esbozara una mueca de terror y asombro, como si hubiera revelado un secreto que jamás habría de salir a la luz...

-¡2024,no tenias que haber dicho eso!¡ Vamos, tenemos que salir de aquí antes de que te cojan!
 Paso su brazo por encima de mi hombro sujetándome con fuerza y cargando con todo el peso de ambos cuerpos y nos abrimos paso torpemente por los jardines. Tessa se giraba  hacia atrás constantemente, como temerosa de su propia sombra mientras yo me concentraba en caminar un no caer de bruces.

 Pero ¿qué habia dicho que insuflaba en Tessa tanto temor? Por mas que intentaba recordar, las palabras simplemente no acudían a mi mente, como si fuera un fatídico trauma que mi subconsciente quisiera obviar para siempre. Entre el esfuerzo físico y mental que se estaba llevando a cabo en mi interior, mi cuerpo dejó de luchar por mantenerse en pie. Tessa me miró suplicante.

 -Necesito...descansar...-titubeé tremendamente fatigada y confusa.
-¡No podemos pararnos! Teníamos las respuestas que necesitábamos enfrente de nuestras narices... ¡Tú eres la clave de todo esto!

 Seguimos el sendero del bosque, atravesando la mayor parte de los jardines. Movía la cabeza como intentando orientarme, pero todo era como un cuadro abstracto imposible de interpretar: manchas, puntos, rayas y toda clase de figuras que se movían psicodélicamente. Poco a poco fui recuperando el control de mi mente, intentando separar la realidad de los fármacos que me habían inyectado en una operación, la cual tenia certeza de que hubiera sido ficticia o no.
 Llegados al umbral de aquel mar de vegetación sorteábamos los arboles como podíamos,  mientras las ramas secas desgarraban nuestra piel e intentaban hacernos tropezar. Podía oír los jadeos de Tessa fruto del arduo trabajo al que se estaba sometiendo e intente tirar de mi cuerpo y erguirme. La chica me miró agradecida y tomando mi mano la apretó con fuerza.
 -Ya casi estamos...
Un segundo después de que hubiera pronunciado esas palabras, las dos vimos como una especie de soldados portando armas que jamas habia visto antes nos cortaban el paso.
-¡Deja a la chica y entrégate! - grito uno a Tessa. La miré. Tenía el rostro cubierto por polvo y sangre seca de los numerosos cortes que le atravesaban la cara, y temblaba. No sabría decir si era de miedo o de ira...
-¡Sepárate de ella o tendremos que abrir fuego!
Silencio. El mundo pareció dejar de girar como esperando la reacción de cualquiera de los dos bandos.  Fue Tessa la que rompió el hechizo, y acercando su boca a mi oído pude oír cómo susurraba:
-Cuando me persigan dirígete hacia el norte ,intenta llegar hasta la casa de madera y escóndete. Ahi no te pueden tocar... Y tarde o temprano alguien vendrá a por ti.
 Antes de que pudiera decir nada, se soltó de mi mano y comenzó a correr. Los soldados, que parecían desconcertados, emprendieron su búsqueda y aproveché el momento para esconderme detrás del tronco de un roble centenario.  Podía oír como mi corazón latía desenfrenado al borde de una taquicardia, y me apretó la mano contra el pecho, como intentando menguar el sonido de aquellos latidos que podían delatarme.
A lo lejos se pudo oír un grito desgarrador, procedente de la boca de la única persona que verdaderamente apreciaba en la Torre y desde el principio hizo lo que estuvo ne su mano por ayudarme. Hasta el final.  Me mordí el labio hasta que   me supo la boca a sangre.
 -¡Ya hemos cogido a una! ¡Buscad a la otra!
 Tessa... Se habia sacrificado por mi. No pude evitar contener una lagrima de terror, que se precipito sobre mis pantalones blancos que ya hacia tiempo que habían dejado de serlo... de pronto una idea acudió a mi mente: rápidamente tome con ambas manos un poco de barro del suelo y lo extendí sobre mi ropa, de manera que el pudiese camuflarme mejor, para después simplemente correr. 
Dejando de pensar en los extraños hombres que me perseguían, en que me encontraba sola y sobre todo en Tessa me limite a correr hasta que mis piernas lo permitieron. Mi cuerpo debía segregar la adrenalina que en aquellos instantes me servia de combustible, era una maquina de evasión.
Los gritos de advertencia de los soldados parecían formar parte de la música de fondo de una película la cual ya sabes como va a acabar, y cada paso en dirección contraria a sus armas no era mas que un intento de retrasar lo inevitable, pero tenia que intentarlo. Por Tessa. Por mi. A lo lejos pude divisar un pequeño edificio de madera perdido en medio del bosque. Debía de ser la cabaña que había citado Tessa. No podía creerlo ¡Lo iba a lograr!
"Vamos 2024, tu puedes... Un sprint final..." pensé intentando insuflar ánimos a un cuerpo que ya no podía mas. Estaba a apenas cien metros de mi salvación cuando uno de los soldados ocultos en un matorral me placó. Ambos rodamos por el suelo forcejeando. Tenia todo el pecho cubierto por una especie de chaleco protector que arañé y golpee con violencia, aunque sin resultado aparente. En apenas dos minutos, me había inmovilizado.
-¡Ni se te ocupara moverte, monstruo!  Un mordisco en plena nariz le hizo enmudecer por un momento para después gritar una serie de improperios que preferiría omitir, mientras me conseguía ponerme en pie y volver a correr. Me giré desesperada para comprobar cuantos de aquellos gorilas corrían detrás, cuando me di de bruces contra un árbol que no vi llegar. Caí pesadamente de espaldas contra el suelo. Tras los instantes de conmoción que sufrí la realidad se antepuso cuando vi al primero de ellos intentando agarrarme. Debía de ser una especie de parodia del monstruo del pantano: cubierta de sangre, barro y hojas. Seguro que en aquel estado la doctora no se lo pensaría dos veces antes de meterme en el IT...
- ¡Ya es nuestra!
Impotencia. Desesperación. Manos por todos lados y el grito de Tessa haciendo eco en mi mente. Le había fallado...
Pronto deje de forcejear y me deje arrastrar,  sintiendo volver a la pesadilla de la que Tessa me intentó librar. Pero ahora la esperanza no es mas que un sueño imposible, tan inalcanzable como aquella cabaña que se aleja poco a poco a la que jamas llegué...
Me inyectan un potente somnífero y las cosas se vuelven borrosas. Veo a un soldado sonreír. Enhorabuena, acabas de arrebatarme la poca libertad que me quedaba. He probado el sabor de la libertad, y ya es demasiado tarde para encerrarme  como un animal.
Pienso¿Porque formo parte de algo que no comprendo? ¿Porque soy el eje de un juego cuyas normas no he fijado?

 Todo por una palabra. Un conjunto de letras capaces de comenzar guerras, destruir sonrisas, acabar con vidas como las de Tessa e indirectamente, con la mía. Lo cierto es que dudo que vuelva a ver la luz del sol, o simplemente aspirar el olor que desprende la hierba fresca de los jardines. El final, y todo por una unión de sílabas que aun no podía recordar...
Y la sentencia de muerte de un habitante de la torre.